Costa de Málaga: una ruta muy completa

Callejón del Señor

El primer fin de semana del año quisimos visitar a nuestros vecinos malagueños, y como hacía muy buen tiempo, decidimos hacer una ruta entre varios pueblos de la costa de Málaga. Esta ruta ha sido más turística que gastronómica o sana, pero tiene que haber de todo en esta vida ¿no? 😛

Decidimos comenzar el día visitando un pueblo muy pintoresco, Frigiliana, donde haríamos un poco de turismo y nos deleitaríamos con sus calles estrechas y sus casas blancas con detalles de colores.

Para almorzar, nos fuimos a primera línea de playa, a Torre del Mar, donde disfrutamos probando muchos de los platos de la carta y de un trato excepcional de la gente malagueña.

Y para culminar el día, visitamos Nerja, de nuevo para hacer un poco de turismo por este pueblo de la costa de Málaga.

¿Preparados?

Frigiliana, un pueblo con mucho encanto

Si queréis visitar un pueblo donde las culturas católica, árabe y hebrea estén presentes en cada rincón por el que paséis, Frigiliana es un buen sitio. Este pueblecito, o villa, se encuentra en el interior de la comarca la Axarquía, entre la Sierra de Almijarra y el mar Mediterráneo.

El origen histórico de la villa se remonta a la época musulmana de la Península Ibérica, en al-Ándalus, aunque también existen huellas de asentamientos desde la época fenicia. Es por ello que nuestra primera visita nada más llegar a Frigiliana fue a la oficina de turismo, pues no nos queríamos perder los sitios más identificativos.

Dentro de la misma oficina de turismo podemos acceder al Museo Arqueológico de Frigiliana, situados en la Casa del Apero. Podremos ver la historia de Frigiliana, desde el Neolítico, en sus 125 piezas, colocadas en orden cronológico.

Al salir por el patio de la oficina de turismo, bajando la calle, ya nos podemos encontrar con el primer lugar identificativo del pueblo: la fábrica de miel de caña «Ingenio Ntra. Sra. del Carmen», con una antigüedad de 75 años.  Se sitúa en el Palacio de los Condes, más conocido como el Ingenio y es la única fábrica de miel de caña que queda en Europa.

Comenzamos a subir al pueblo y a adentrarnos a él. Os aseguro que impresiona lo blancas que están todas las fachadas y lo limpias que están las calles. Son los propios vecinos los que se encargan de este cuidado, y es admirable. Además, encuentras muchos más turistas que frigilianenses, y es destacable lo tranquilos que se encuentran estos últimos antes las miradas curiosas de los visitantes.

Adentrándonos cada vez más en el pueblo, llegamos a su Iglesia de San Antonio, símbolo de la conquista de la alquería andalusí por los cristianos. Como os comento en la imagen, lo que más nos destacó de la iglesia fueron las máscaras de los 12 apóstoles, aunque la pequeña iglesia nos pareció sencilla y acogedora, típica de un pueblecito.

Tras salir de la Iglesia, seguimos paseando por el pueblo, hasta que volvimos a nuestros coches para ir a comer. Encontramos distintos símbolos religiosos en fuentes y en cada rincón del pueblo puedes denotar parte de la historia que ahí ha ocurrido.

En la galería de imágenes, que os dejo aquí abajo, os voy haciendo comentarios de los diferentes sitios y elementos que nos fuimos encontrando.

Si queréis saber más de la historia del pueblo, podéis entrar en la web de info Frigilia y descubrir toda su historia, patrimonio y el callejero de esta bonita villa de la costa de Málaga.

Torre del Mar, con sitios estupendos para seducir al paladar

Teníamos como idea almorzar en primera línea de playa. Y cuando decimos primera línea, es comer en la misma arena, en uno de los chiringuitos típicos de la costa malagueña, pero estaban cerrados (al menos, todos a los que fuimos en la costa de Torrox).

Así que nos dispusimos a ir a Torre del Mar, al restaurante El Radar, que era una apuesta sobre seguro, ya que Pablo conocía el lugar y sabía que estaría abierto. Y ¡qué acierto! El lugar nos encantó a todos y comimos muy bien.

Está casi a primera línea de la costa de Málaga, al otro lado del paseo marítimo, y tiene una terraza donde comer al sol es un gustazo. Ese día hacían una paella allí mismo en la terraza, con una pinta estupenda, pero cuando pedimos, solo nos pudieron sacar una cazuelita, ya que se les había agotado. Algo muy normal, porque estaba riquísima.

En la galería de imágenes os dejo todos los platos que pedimos, ya que queríamos probarlo todo y de esta forma, pidiendo raciones, sería más fácil degustar más platos.

La única pega que ponemos es que pedimos una ración de patatas fritas, porque nos apetecían, pero pensando que serían caseras (daba igual si a lo pobre o fritas normal…). Pero nos pusieron un plato (más bien pequeño) de patatas congeladas, las mismas que acompañaban a las croquetas, por lo que fue un plato totalmente innecesario en nuestra elección.

Costa de Málaga

El precio, muy económico, ya que repitiendo bebidas todos, pagamos 15€ cada uno 😉

Tras comer más que bien, nos faltaba ese puntito de dulce que siempre nos gusta, y como queríamos descubrir otros sitios, no pedimos el postre en el restaurante. A pocos metros de éste, encontramos la Cafetería La Alicantina, donde tienen una extensa carta de helados, batidos, cafés especiales, gofres y crepes.

Como podéis ver en la foto de de la derecha, no pedimos precisamente algo light 😛 Para beber unos batidos de piruleta y de stratiaccela, y cafés; y para comer, tarta de chocolate, gofres con chocolate y helado de vainilla, y creepe de chocolate con nata. Tenían un tamaño bastante grande, y estaban riquísimos. 100% recomendable.

Nerja, visita obligada

Y para terminar nuestra ruta por la costa de Málaga, antes de volver a Granada, nos acercamos a Nerja, un pueblecito que para quien no lo conozca, ya os puedo asegurar que tiene un encanto y una magia espectaculares.

Al igual que Frigiliana, es un pueblo que sus orígenes datan de la época árabe, y se encuentra rodeado de calas vírgenes y robustas montañas.

Sus principales lugares para visitar son las Cuevas de Nerja el Balcón de Europa Y El Barco de Chanquete «La Dorada». Nosotros, al ser ya por la tarde, nos dimos un paseo, que culminamos en el Balcón de Europa. Pero tenéis sitios muy bonitos, como la Iglesia de El Salvador, el Ingenio San Antonio de Abad, el Museo de Nerja o las Torres Vigía.

Este lugar se ubica al final de una avenida bordeada de palmeras. Actualmente es un mirador sobre el mar con unas impresionantes vistas, pero en el pasado fue una antigua fortaleza del siglo IX, desde donde se vigilaba el litoral ante posibles ataques del norte de África o de piratas (de ahí los cañones que decoran el enclave).

No os puedo dejar fotos del lugar, porque anocheció pronto y no se apreciaba bien lo bonito de la zona. Prometo volver y hacer fotos al día, por para mí, personalmente, es de los pueblos más bonitos de la costa de Málaga 😉

Y esto es todo amigos. ¿Conocéis algún pueblecito de la costa de Málaga que me recomendéis visitar? ¿Qué otra ruta costera me recomendáis?

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